Liverpool, con un agónico gol de Van Dijk, venció en tiempo extra al Chelsea por 1 a 0 y ganó la Carabao Cup

Liverpool y Chelsea se vieron las caras en el mítico estado de Wembley para definir al nuevo dueño de la Copa de la Liga de Inglaterra. Con un agónico gol de Virgil van Dijk en el minuto 118 de partido, los dirigidos por Jurgen Klopp supieron compensar la falta de sus grandes figuras y agregaron un nuevo título a la vitrina.

Durante los primeros diez minutos, ambos conjuntos no consiguieron destacarse. El equipo dirigido por Jurgen Klopp buscó controlar el juego en territorio adversario, contando con Mac Allister como creador de oportunidades. A los 12 minutos, el argentino realizó el primer intento de gol para el Liverpool con un disparo de larga distancia que fue detenido por Petrovic. En la jugada siguiente, un error de Disasi le dio a Luis Diaz, el colombiano, una clara oportunidad de anotar, pero su tiro fue eficazmente bloqueado por el guardameta serbio.

A pesar de la dominancia del Liverpool en el juego, Chelsea tuvo una chance para adelantarse en el marcador antes de la media hora de juego. Sin embargo, Caoimhín Kelleher, el arquero Red, se destacó al salvar dos tiros dentro del área pequeña, realizados por Palmer y Gallagher.

Este momento impulsó a Chelsea, que intensificó su ofensiva y, a los 32 minutos, estuvo a punto de abrir el marcador. Tras una maniobra por el flanco derecho, Jackson se soltó de la marca y asistió a Sterling, que consiguió enviar el balón al fondo de la red. Sin embargo, se determinó posición adelantada del jugador senegalés mediante el VAR, anulando el gol.

En los últimos cinco minutos de la primera parte, Cody Gakpo generó la ocasión más peligrosa para Liverpool con un cabezazo que impactó en el poste. La jugada dejó al guardameta rival sin posibilidad de reacción.

Al comenzar la segunda mitad, Liverpool tomó la iniciativa con el objetivo de liderar el marcador. En los primeros instantes, Endo se destacó con un remate de volea desde fuera del área que pasó a metros del poste más alejado de Petrovic.

En el minuto 51, fue el turno del Chelsea con Enzo Fernández, que creó una notable ocasión de gol. El mediocampista argentino amplió las opciones ofensivas de su equipo con un astuto pase de tres dedos que encontró a Jackson. Después, Fernández anticipó el juego y, acercándose al centro del área, intentó finalizar la jugada con un audaz taconazo que pasó cerca del poste izquierdo del arquero.

A los 60 minutos el Liverpool pudo haber quebrado el marcador con un estupendo cabezazo del internacional neerlandés Virgil Van Dijk. Sin embargo, el VAR volvió a hacerse presente. El central fue a buscar el gol en un tiro libre ejecutado a la perfección por el escocés Robertson. El centro encontró en lo más alto a Van Dijk, que acomodó la pelota bien esquinada para que el arquero nada pudiera hacer pese a la estirada. La acción, sin embargo, quedó invalidada por un offside de Endo.

En un partido de ida y vuelta, a los 75 minutos el palo le dijo que no a Gallagher. El mediocampista británico apareció por el medio del área y empujó un gran centro raso de Palmer. Su disparo sorprendió a la defensa del Liverpool que siguió la trayectoria del balón con la mirada hasta que se estrelló con el poste.

Palmer volvió a ser protagonista de una asistencia fenomenal a los 85 minutos. El inglés habilitó a Gallagher para que quedara mano a mano con el arquero del Liverpool, quien achicó rápidamente para reducir las opciones de remate. El balón terminó impactando en el cuerpo de Kelleher y ahogando el grito de gol Blue.

Pese a que ambos equipos tuvieron chances claras de romper el cero hasta el último momento, ninguno pudo quebrar el marcador en los 90 minutos reglamentarios y jugarán los tiempos suplementarios. Harvey Elliott fue el primero en asustar al Chelsea con una volea producto de un exquisito centro de Luis Díaz en el 98′ que hizo que celebre erróneamente medio estadio de Wembley ya que impactó en el lado exterior de la red.

El joven volante tuvo nuevamente el protagonismo en el minuto 115 cuando cabeceó al palo del arco de los Blues y Petrovic se quedó con el balón de manera milagrosa. Cuando todo parecía que se iba a los penales apareció Virgil van Dijk otra vez para romper finalmente la igualdad y confirmar el título para el Liverpool.

Las cosas no marchan del todo bien para los dirigidos por Mauricio Pochettino, quien recibe cuestionamientos a diario por el andar de Chelsea. El equipo se ubica en el décimo puesto de la tabla de la Premier League y, aunque viene de conseguir un empate valioso como visitante del Manchester City, una de sus últimas derrotas fue justamente contra Liverpool (4-1 como local). Fue el pasado 31 de enero que los de Klopp se impusieron con goles de Diogo Jota, Conor Bradley, Dominik Szoboszlai y Luis Díaz (descontó Christopher Nkunku).

Por su parte, un Mac Allister sigue en racha tras disputar los últimos cinco cotejos oficiales con su equipo aportando un gol y dos asistencias logró sumar su primer título desde que arribó a Europa. Lo mismo ocurrió con su entrenador, quien ya anunció que se alejará de la institución red a fines de temporada, por lo que apuesta a lo grande en tres frentes: además de protagonizar esta final, lidera la Premier y afrontará los octavos de final de la FA Cup contra Southampton (Chelsea hará lo propio ante Leeds United).

Para arribar a esta instancia, los de Pochettino eliminaron a AFC Wimbledon (2-1), Brighton (1-0), Blackburn Rovers (2-0), Newcastle (4-2 por penales tras el 1-1 en tiempo reglamentario) y Middlesbrough (global de 6-2). En tanto, los del alemán Klopp se deshicieron de Leicester (3-1), Bournemouth (2-1), West Ham (5-1) y Fulham (3-2 en el global).

Liverpool es el máximo ganador con 10 trofeos, mientras que Chelsea acumula 5 y no pudo alcanzar al Manchester United en el podio.

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